JULIO MARINAS

(ZAMORA, 1964)

Nota Biográfica

Nació en Zamora en 1964, donde reside actualmente. Es maestro e imparte clases de inglés. Fue miembro fundador del grupo poético Lucerna, ya desaparecido, que publicó una colección de cuadernillos poéticos denominada Cuadernos Poéticos La Borrachería, durante los años 1997-2002, además de organizar diferentes actos y recitales poéticos con prestigiosos poetas nacionales. Ha colaborado igualmente en revistas literarias como Los Cuadernos del SornabiqueCuadernos del Matemático o Luke.


BIBLIOGRAFÍA POÉTICA ESENCIAL

Es autor de los poemarios: Trébol -Semuret, Zamora, 1994- en colaboración con Juan Luis Calbarro, Criaturas de Sexo -Cuadernos Cálamo, Gijón, 1997-que fue galardonado con el undécimo Premio Cálamo de Poesía Erótica y Poesía incompleta (1994-2013) -los Papeles de Brighton, Brighton, 2013-, que reúne los dos poemarios anteriormente mencionados y otros dos más, inéditos hasta ese momento, titulados Meditaciones tras el combate y Búsqueda de natura. Ha aparecido en una antología de poetas europeos titulada Poeti Europei. Antologia (Roma: Centro Italiano Arte e Cultura, 1998); en una selección de poetas españoles titulada La Alquitara Poética (Béjar: El Sornabique y lf ediciones, 1998); en el libro Versos de tiza (Tomelloso -Ciudad Real-: Ediciones Soubriet, S. L., 1999) que recoge los poemas que obtuvieron premio en el certamen nacional de poesía Gerardo Diego para profesores de enseñanza secundaria, durante los años 1994-1998 y en una selección de textos y obra gráfica titulada 50 maneras de ser tu amante (Gijón: Editorial Puntos Suspensivos, 2010).


Fototeca


FONOTECA DEL AUTOR


De su obra de ha dicho


MEDIATECA


POÉTICA

DESAPARECIDOS

Desconocer en qué lugar tus huesos

regresaron al vientre de la tierra

y son raíz y magma o en qué aguas

el sueño de tu muerte está meciéndose  

aún entre almohadas de junqueras

y besos de libélulas, ya no 

me muestra aquellos cuervos que atraviesan

sin graznido los cielos de mi estancia,

sino ojos de crisálidas que se abren

para que alcen el vuelo amaneceres

de mariposas, de oros y lucernas,

respirando, por fin, cualquier lugar   

que tú hayas respirado.