JOSÉ ÁNGEL BARRUECO

(Zamora, 1972)

Nota Biográfica

José Ángel Barrueco , residente en Madrid y Licenciado en Ciencias de la Información, ha publicado las novelas Recuerdos de un cine de barrioMonólogo de un canallaTe escribiré una novelaAsco, Vivir y morir en Lavapiés y Angustia, la obra de teatro Vengo de matar a un hombre, el libro de microrrelatos El hilo de la ficción, los poemarios No hay camino al paraísoLos viajeros de la noche y El amor en los sanatorios, la selección de textos Para esas noches de insomnio, las anotaciones de Miniaturas y el ensayo narrativo Culo de gallina [Download Luis XIV]. Aparece en más de sesenta antologías y compilaciones, ya sea como antólogo, coordinador, prologuista o colaborador. Fue columnista del diario La Opinión de Zamora, de El Adelanto de Zamora y de Las Noticias de Zamora.

Ha escrito reseñas de cine y de literatura en distintos medios como AleteiaEl PluralEl CuadernoLiteraturasCulturamasCuadernos Hispanoamericanos, entre otros. Colabora de vez en cuando en los libros de Solaris. Textos de cine para Trama Editorial y mantiene, desde 2005, el blog Escrito en el Viento: http://thekankel.blogspot.com


Bibliografía poética esencial

Ha escrito No hay camino al paraíso (autoría compartida con Javier Das) (2009), Los viajeros de la noche (2013), El amor en los sanatorios (2014), El lenguaje de la lluvia(2025)


Fototeca



FONOTECA DEL AUTOR

Poema «El viaje», recitado por el autor
Poema «Roberto», recitado por el autor
Poema «Asco», recitado por el autor

Mediateca del autor


POÉTICA

vocación

te dirán que no es un trabajo
ni un “un empleo de verdad”
sólo
una pérdida de tiempo
no se gana dinero ni tienes la sombra
de un jefe revisando tus horarios
para ellos es un hobby menor
o un pasatiempo que podría
desempeñar cualquiera

recalcarán
una y otra vez
una y otra vez:
no se gana dinero
no hay un sueldo fijo
te morirás de hambre…

pero escúchame con respeto:
si la escritura es tu pasión
y tu oxígeno en los días malos,
no abandones ni les escuches,
aunque deberás someterte
a la penuria y a la derrota,
al clavo y al fuego
y a la burla…
que no puedan contigo,
muchacho,
que no te venzan,
que no te dobleguen.